Yo la digo una vez al día. Las situaciones varían, es cierto, pero esa frase está casi siempre lista en la punta de mi lengua. En el tren, en el salón de maestros, atrás del volante... chupala, imbecil. Chu-pa-la.
Estoy segura, aparte, que no soy la única. Néstor se muere porque Clarín se la chupe. "Mamamela", le suspira Bonelli a Sylvestre cuando se pelean por ser el periodista más chupamedias de TN. Y cuando, en el '86, Maradona le hizo ese delicioso gol con la mano a los ingleses, toda una Nación le gritó a otra to suck it... yeah, baby you may win the war but the cup is ours.
Entonces, ¿cuál es? No sé pero el otro día, leyendo comentarios doñarosistas en Twitter y La Nación, me di cuenta que una de las pocas cosas que no le perdonan a Maradona es ser letalmente honesto. Argentinamente honesto, es decir, una mezcla rara de cinismo, narcisismo y muchas puteadas. Es que es cierto: Maradona es soberbio, es vicioso, es una contradicción ideológica andante (en su brazo conviven un tatuaje del Che con su reloj Rolex Menxmista) pero ninguna de estas cosas chocan con su genialidad futbolistica o con su capacidad para generar pasiones encontradas- o, ¿por qué no? con su talento especial para generar frases maravillosas.
Y el que piense: "Yo nunca hubiese hecho lo que hizo Maradona", se debe a si mismo una cuota de honestidad. Si ustedes, como él, fuesen presas del periodismo deportivo (la peor clase de periodistas que existe, se sabe), también se sentirían acorralados, sin salida, propensos a putear a las prostitutas intelectuales que, a veces, somos los periodistas. Somos argentinos y está en nuestros genes culturales salir del apuro usando nuestra picardía verbal- negarlo es contradecir el Ser Nacional.
La opinión pública no existe, se crea. Y cuando Maradona abre la boca- indignado, cansado, revanchista - 80 millones de oídos se paran y escuchan. Los ojos los tenemos cerrados, por las dudas: no vaya a ser que, sin querer, la tele nos devuelva- no la cara rechoncha del 10- sino la propia, deformada por nuestro propia esencia maradoniana.


posted by Florence at 1:22 AM
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