Monday, March 31, 2008

Durante mi corta estadía por la cosssta Argentina leí una biografía muy interesante de King Henry VIII. Okay, tal vez estoy usando muy liberalmente la palabra "interesante" porque te tendría que gustar la historia- y dentro de la historia, la historia inglesa- para encontrar al libro pasable. Pero la razón por la que lo recomiendo, la razón por la que me encuentro un domingo escribiendo sobre este libro es porque YO, a veces, me siento King Henry VIII. VOS, a veces, te sentis King Henry VIII. Y te voy a contar como llegue a esta conclusión desgarradora.

El viernes salí con mis amigas. La idea era comer un asado, tomarnos unos tragos y partir hacia una fiesta que prometía ser chotisima, como la mayoría de las fiestas en las que termino cuando estoy medio borracha y me dejo arrastrar hacia lugares que jamás pisaría sobria. De todas maneras, camino a esta fiesta (1) nos encontramos con quien más sino con "elchicoquemerompióelcorazón" himself y su novia hermosa y copada. Estaban abrazos y alegres, felices de haberse encontrado, y- como no podía ser de otra manera- palpando con sus lenguas las amígdalas del otro. No hace falta que diga que la sangre se me fue del cuerpo, ¿no? porque eso fue lo que pasó. En un segundo me estaba riendo y disfrutando de la compañía de gente que quiero y en el otro me encuentro con estos indeseables y dejo de sonreír.

Pero eso no fue todo. Felices de habernos encontrado, nos abrazan y nos preguntan hacia donde vamos y deciden, sin dudarlo, unírsenos. Así que fuimos todos juntos, en patota, a esa fiesta llena de adolescentes granudos en la que tuve que hacer de DJ improvisada mientras, a 5 metros, los veía abrazarse y bailar y mirarse a los ojos y sonreír. Yo, mientras tanto, me sentía una mina vieja y sin dignidad porque, en serio, me tendría que haber ido a los 3 minutos y no a las dos horas. Pero, la verdad, no sé. Me paralizó la bronca de que todo esto todavía me siga importando y entonces me quedé ahí parada, tomando un Gancia batido (que odio) y pasando música ochentosa para un grupo de chicos que ni siquiera habían nacido cuando yo bailaba estas canciones.

Así que cuando llegue, me tiré en mi cama y mirando el cielorraso pensé en mi y en ellos y en lo tonta que me siento siempre que me los encuentro. Ya no es bronca por lo que pasó, ya es bronca dirigida hacia mi porque no puedo salir de ese circulo vicioso de self-pity en el que estoy metida hasta los codos. Y en mi mesita de luz estaba Henry, recordándome lo que le pasaba a las mujeres que se metían con el corazón del rey: Divorced, Beheaded, Died. Divorced, Beheaded, Died. Y sonreí porque descubrí que si el viernes pasado hubiese tenido el poder para hacerlo, yo también hubiese puesto las cabezas de los que me lastimaron en picas, en el medio de una plaza pública, para demostrarle a todos los que quieran verlo, lo que le pasa a las personas que se meten con mi corazón.

(1) El hermano de una amiga cumplía 15, if you must know, y desesperadas porque alguien nos silbe cuando movemos el culo decidimos ir por unanimidad. Me sentí la chica de 20 años más vieja del mundo.

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Wednesday, March 26, 2008

Bestiaria tiene un nuevo blog en Critica Digital que me parece sublime. Se llama
"La Peleadora" y en sus posts Carolina- forever Bestiaria in my heart- nos cuenta las cosas que la hacen explotar. Si bien es cierto que hay algunas personas que son más propensas al choque y otras que encuentran en si mismos su "punto zen" y logran vivir más y mejor, nunca me pude ubicar a mi misma en esa escala virtual que existe entre los Calentones y los Dominados. Supongo que es porque hay pocas cosas que me convierten en Hulk pero cuando ocurren tengo que respirar profundo y contar hasta 10. A veces, sin embargo, no funciona. A los hechos me remito. Cosas que me violentan...MAL:

*Las personas que tocan el botón del ascensor repetidamente, como si de eso dependiera la velocidad de descenso o ascenso del aparato. Idiotas, ¿no se dan cuenta que el ascensor no va a llegar más rápido? ¿No se dan cuenta que el ascensor no tiene cerebro? El ascensor no piensa "Ah, si presiona enfáticamente es porque quiere que vaya rápido en serio", el ascensor es una prisión de hierro que puede llevarlos a la muerte prematura. La próxima vez que vea a algún imbecil haciendo mal uso de sus opposable thumbs pienso tirarme por las escaleras.

* Cuando solo UNA de las rueditas del changuito del supermercado deja de funcionar. Como Dios me odia, siempre pero siempre pone en mi camino changuitos que a simple vista parecen perfectos pero que después de caminar unos metros se revelan por lo que son: una porquería. Odio las vueltitas involuntarias. En cualquier momento me suicido estrellándome head on en una montaña de sandías en oferta.

* La gente que dice "Whiskyyyy" cuando saca una foto, desbordante de alegría. Sé que muchos de ustedes están leyendo esto y, colorados, se identifican con esta clase de seres humanos que necesitan transmitir su alegría por la vida hasta en las tradiciones más tontas. Palabras más, palabras menos, asumo que todos en algún punto dijeron "Whisky". Tengo que admitir que yo también... en 4to grado. Con el tiempo entendí que la gente que dice "Whisky" antes de que te encandile el flash tiene un síndrome de Maestra Jardinera latente que necesitan canalizar por algún lado. Por mi parte voy a hacer lo posible para que esta tradición nefasta- que hace que siempre salga con cara de culo en las fotos- sea erradicada de la faz de la tierra, one whisky at a time.

*Las vendedoras de ropa que abren la cortina mientras todavía te estas cambiando, impunemente. No hay nada que me moleste más que una flaquita de 1,40 abra las cortinas mientras intento calzarme un pantalón a lo Homero Simpson. No quiero compartir mi anatomía con el resto de la población del local, thank you very much. Hay que ubicarse un poquito y darse cuenta que hay algo llamado "privacidad". Si yo o cualquier otra mujer acomplejada por su cuerpo siente que necesita esconder sus rollos atrás de una cortina, esa actitud debería respetarse y para el que no lo hace, pena de muerte.

* Los opinologos y su diarrea verbal. Pero no estoy hablando de los que hablan todo el día en televisión- esa es una actitud que le molesta a mi abuela, no a mi que soy una persona de los medios (!?!). No, a mi lo que me mata, lo que me conduce a una ira absoluta, lo que me incita a la violencia es cuando se emiten opiniones como si fueran volantes: a cualquiera y sobre cualquier cosa. Aguante la libertad de expresión, chicos, pero a veces hay que saber cuando cerrar la boca. No me interesa para nada saber su opinión sobre la crisis del campo, Doña Rosa. No, me aburre tener que soportar su discurso pro-Macri, Sr. Taxista.
Nadie les pregunto nada. Close your mouth, lock your lips and throw away the key. Permanentemente.

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posted by Florence at 2:26 AM | 10 comments
Monday, March 24, 2008

Todos envejecemos. Si hay un hecho irremediable de la vida es esta que continúa y el paso del tiempo y la gravedad hacen que todo lo que miraba para arriba, se caiga. Todos los seres humanos miramos con melancolía un pasado en el que estabamos (más) buenos: en el que no existían las estrías ni las arrugas, en el que el hígado resistía las embestidas del tequila con total naturalidad y en el que desconocíamos lo que implicaba en la práctica tener el "culo caído".

Mientras escribo esto miro el calendario que tengo pegado en la computadora y buscando entre las filas de meses encuentro el 8 de Agosto, el día de mi cumpleaños. Dentro de unos meses voy a tener 21 años y pensarán ustedes, asiduos lectores anónimos de este blog, que no añoro mi figura del pasado porque estoy en la plenitud de mi vida. Sin embargo, esto no es cierto. Mirando fotos de mi viaje a Mendoza me encuentro a mi misma diciendo en voz alta: "¡Que flaca estaba! ¡Que hija de puta!". Es, sin duda, una tragedia moderna que no sepamos apreciar el cuerpo presente y tengamos que llorarle- años después- a imágenes de personas que se parecen a nosotros pero que son enteramente más cogibles. Sé que ahora me quejo pero que esto no es NADA comparado con lo que me espera dentro de diez años cuando relea este texto y maldiga mi poco amor propio.

Así que habiendo establecido estos dos conceptos- que todos envejecemos y que siempre recordamos con tristeza la perdida de lo que éramos- me puse a pensar en personas que estaban definitivamente más cogibles cuando eran jóvenes que ahora y, al revés, personas a las que el paso del tiempo los mejoró, como a un buen vino.

Gente que solia estar buena: Robert De Niro (como Travis Bickle al principio de Taxi Driver), Jack Nicholson (especialmente como Randle Patrick McMurphy), Winona Ryder (en Edward Scissorhands), Ethan Hawk (¡eras tan lindo en Reality Bites!), Madonna (en Desperately Seeking Susan), Pamela Anderson (en Baywatch, obvio), Harrison Ford (como Han Solo en Star Wars), Marlon Brando (en A Streetcard Named Desire), Martin Sheen (En Apocalypse Now) y Kirk Douglas (En Spartacus!)

Gente que esta buena ahora pero que antes ...not so much: Patrick Dempsey (McDreamy a los veinte), Jim Carrey (en Once Bitten y tambien en Ace Ventura), Ben Affleck (en este comercial) y Jennifer Lopez (En "In Living Colour" con pelo de chola latina del Bronx).

Bueno, okay, no se me ocurren muchas personas que hayan estado buenas pero que hayan mejorado. Sé que hay miles así que esta se las dejo a ustedes. Les dejo, sí, un bonus track de personas que siempre estuvieron buenas no matter what: Angelina Jolie, Johnny Depp, Alan Rickman, Kate Winslet, Leo Di Caprio, Dustin Hoffman, Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Marilyn Monroe, JFK, Clint Eastwood y Michelle Pfeiffer.

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posted by Florence at 12:00 AM | 4 comments
Thursday, March 20, 2008

Hoy: Top Five de razones por las cuales es genial leer, comentar y recomendar That's All I'm Saying.


Mi último post fue un homenaje- si, let's call it that- a las raíces más tiernas de este blog. En esos tiempos yo solía postear lo primero que se me venía a la cabeza, sin pensarlo demasiado, sin imponerme muchas reglas de estilo. Y ustedes respondieron como solían hacerlo los primeros lectores: con un silencio absoluto.

No voy a mentirles, me dolió. Aunque no lo parezca, es en mis posts más chotos en los que yo invierto una cantidad bochornosa de tiempo. El post pobre de acá abajo me tomó 25 minutos. 25 minutos, ¿me entienden? Me daría vergüenza admitir que algo tan tonto me costó tanto si este blog no estuviese lleno de confesiones losers que me hacen ruborizar cuando releo (porque sí, yo releo). El tema es que herida en mi ego- porque los bloggers somos 80 porciento ego, no agua- se me ocurrió hacer un post en el que les cuento los beneficios de estar del otro lado, alimentando mis oscuras fantasías de conquistar el mundo one comment at a time. Así que acá esta. Enjoy. O no. Whatever.

1. That's All I'm Saying trae suerte. Sé que esta frase es de Mirtha Legrand pero es cierto. Rumour has it que Brad Pitt estaba leyendo este blog mientras filmaba Sr. y Sra Smith, que Cristina K no se sube al Tango 01 sin antes checkear sus feeds, que Madonna se niega a cantar con Justin Timberlake sin antes leer el último post y que Rial solo consideraría una tregua con Sofovich si le dedico un Guilty Pleasure. Doy fe que estos rumores existen porque los inventé yo. ¿Que están esperando para agregar a That's All I'm Saying a sus favoritos, que se les rompa un espejo?

2. That's All I'm Saying los hace sentir mejor con ustedes mismos. Es así. La autora de este blog no tiene novio- fue herida de muerte en un enfrentamiento amoroso por "elchicoquelerompióelcorazón" hace un año-, trabaja con niños menores de 6 años y la conversación más copada que tiene que sus amigas es sobre el aumento desproporcionado del precio del limón, que influye negativamente en Tequila Night. Y tiene celulitis. Y tiene rulos inmanejables. Y sus últimos 20 posts fueron tan EMO que su hermana de 13 años entró a su habitación y a los gritos confesó: "Sos tan emo que me das asco" (1) Ustedes no necesitan a bloggers cuyas vidas estén llenas de fiestas, glamour y cosas buenas. Ustedes necesitan a una Florence en sus vidas. Acá la tienen.

3. That's All I'm Saying mejorará su vida social. Dentro del historial riquísimo este blog hay por lo menos más de 400 temas de conversación semicopados que pueden traer a colación en una cita/reunión de trabajo/ *inserte encuentro social deseado aquí*. Pero la única manera de estar al tanto de nuevos y mejores temas de debate polémicos es seguir leyendo, tontos.

4. That's All I'm Saying los ayudará a mejorar su inglés. No es ningún secreto que en este blog se habla mucho the Queen's English. Yo les estoy dando una oportunidad de practicar su inglés todos los días, en tres minutos, y ¿saben cuanto les cuesta? Nada. Zero. Zilch. Dejen de gastar sus ahorros en cursos intensivos. En That's All I'm Saying sabemos lo importante que es para vos tener fluidez en el idioma y te lo ofrecemos como servicio adicional, sin costo alguno.
Get it?

5. That's All I'm Saying... Ok. I only had 4.
Si me obligan a improvisar voy a tener que decir que por el precio de uno se llevan dos (Fragmentos de Cosas es genial, chicos) o que el template del blog es muy pero muy lindo y que tiene una frase de Sylvia Plath que aparte de ayudarlos a practicar su inglés (ver punto cuatro) los cultiva en temas de literatura y arte.

Pero más que nada tienen que leer That's All I'm Saying para salvar al mundo del calentamiento global. Se van a querer matar cuando dentro de 40 años no haya agua, ni autos ni aviones ni nada. Van a decir: "Yo podría haber salvado a la humanidad leyendo el blog de Florence".
Si. No digan que no se los avise.

Siempre digo: "El primero que me diga: "Florence, no te lo tomes a pecho, es solo un blog" va a recibir una trompada" pero esta vez estan bienvenidos los comments que no entiendan que todo esto es un gran chiste.

(1) True story

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posted by Florence at 1:11 PM | 11 comments
Monday, March 17, 2008

A Napoleón, en su cumpleaños.

Soy de las personas que piensan que si todo lo que tenés para postear sucks, es mejor quedarse en el silencio de la ausencia. Y, honestamente, estoy llegando obsenamente tarde de trabajar y lo suficientemente agotada como para querer tirarme del balcón que da al jardín así que, como todas las cosas que me dan placer, That's All I'm Saying sufre.

Sin embargo y solo porque estoy cansada de que mi pseudo-reflexión sobre la vida y la muerte (que es tan pero tan EMO) agracie la parte superior de este blog, pienso postear sobre un par de cuestiones que nos involucran a todos. ¡Que gracioso! Este formato me hace acordar a las raíces de este blog, en el que posteaba random thoughts twice a day con formatos y estilos decadentes. Anyway....,

* St. Patrick's Day. Ya sé lo que están pensando: otra fiesta importada de EEUU que los argentinos compramos como idiotas colonizados. Pero la verdad es que cualquier ocasión es buena para tomarse una cerveza y mucho mejor si esa cerveza, aparte, es verde. Hay que afrontar las cosas como son: somos una gran aldea global. Podemos estar en desacuerdo con esta cuestión o no pero todas las disputas de la tierra terminan en cantitos después de un par de tandas de alcohol, so drink up! The first one's on me.

* Semana santa. No sé si alguna vez lo conté pero lo más me gusta de Semana Santa, como a cualquier nerd que habita esta tierra, son los especiales de Pascuas de The History/ Discovery Channel. Me siento lo menos de la tierra admitiendo esto but the truth shall set you free. Disfruto al punto del guilty pleasure los mil especiales sobre la Biblia que emiten estas cadenas de documentales casi maratónicamente los días cercanos al Domingo. Me deleito con las hipótesis relacionadas con los posibles hermanos de Jesús, me desvanezco con el infame Evangelio Perdido de Judas y me muero de amor con las 454 películas sobre La Pasión que muestran a un Jesús misericordioso y hermoso, lleno de tajos, arriba en una cruz rodeado de Romanos malos pero musculosos. Todos tenemos un defecto, algo que nos avergüenza. Yo tengo miles pero en el top five esta, sin dudas, estar sentada en un sillón con mis pijamas puestos viendo ñoñeces y comiendo golosinas y pochoclos hasta el desgano. I am cool like that.

En estos días un post en serio.-

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posted by Florence at 8:47 PM | 2 comments
Wednesday, March 12, 2008
Lo que más me molesta de la muerte es lo que tiene de definitivo. Y les juro que este no es un post emotivo dedicado a Jorge Guinzburg, les juro que no, pero si tengo que hacer un Top Five de las cosas que más miedo me dan, sin duda en el número uno esta la muerte. Y me pongo a pensar que es lo que realmente me afecta sobre el tema y no tengo muy clara la respuesta pero supongo que tiene que ver con la ausencia infinita, eterna, irreparable que deviene cuando alguien se va. Es que lo peor de la muerte es lo que tiene de ladrona, de usurera del tiempo, de hija de puta.

La idea de que no los voy a ver hoy o ver mañana es algo que puedo soportar. Pero la idea, el concepto, de que ahora son polvo personas que respiraron y caminaron, que escribieron y abrazaron, me resulta totalmente insoportable, me saca de las casillas, me da ganas de gritar. Es que en definitiva lo que angustia es saber que de ellos nunca más nada, que lo único que te queda es poco más que un puñado de recuerdos, que el mundo se pierde de la música de Lennon o de las caricias de mi abuelo o de las hermosas letras de Byron. Y también de las entrevistas de Guinzburg. Y también de mi, algún día. Y de vos. Y de todos. Es un final triste pero inevitable, un último destino al que navegaremos todos algún día, desnudos y aterrados, solos y vulnerables... bastante parecido al día en el que comenzó todo.

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posted by Florence at 11:19 PM | 8 comments
Friday, March 07, 2008

Mi mamá sospecha, pero nunca lo va a comprobar fehacientemente, que yo quiero más a mi abuela Maria que a cualquier otra mujer en el mundo. Esa sospecha a mi vieja no la deja vivir en paz, no la deja respirar bien y por eso se pasa la vida peleándome y hablando mal de la familia de mi papá. Mi mamá quiere "ganarme" para su bando a toda costa, como si mis sentimientos fueran un jueguito de TEG o de Batalla Naval que quiere ganar si o si, cueste lo que cueste, caiga quien caiga. La verdad de todo este asunto, la verdad que nunca voy a admitir en voz alta, es que mi mamá probablemente tenga razón. Voy a caer en un cliché horroroso pero la familia se siente fuerte acá- me toco el pecho- y lo siento por mi madre pero mis raíces más profundas tienen que ver con el pueblito chiquitito que ilustra este post y que se llama Limosano.

Fue por casualidad que googleé el nombre del pueblo en donde nacieron todos los hombres y mujeres que llevaron mi apellido antes que yo. Lo hice por curiosidad, porque nunca lo había hecho y porque Limosano no es real... Limosano es leyenda, ¿entienden? Limosano son miles y miles de historias que mi abuela me contaba sobre su otra vida a la hora de la siesta; Limosano es el pueblo en donde se enamoraron mis abuelos, en donde nació el romance que algún día iba a llevar, indirectamente, a mi nacimiento; Limosano son casitas viejas con escaleras rojas en donde mi abuela se hacia las trenzas y caminos sinuosos de campo que llevaban a una huerta en donde había animales y una oveja que una vez se murió del tétanos. Ese lugar no es real porque existe solo en mi cabeza; Limosano es mi Alejandría, es mi Atlantis, no un lugar que se puede encontrar en el Google Maps. Pero si, che.

Y mientras veía fotos como estas me acordaba de dos cosas que pasaron hace muchos años pero que recuerdo con una ferocidad que me asombra. Una de ellas tiene que ver con mirar un mapa de Italia una tarde de verano con mi abuelo Donato y desviar la mirada para arriba y ver su cara buena sonreír picaronamente mientras me contaba sobre su casa rosa y sus mil novias y sus seis hermanos. La otra tiene que ver con una canción que hace más de 15 años que no escucho porque la cantaba mi abuelo Nunzio despacito desde su sillón cuando me veía llegar todas las mañanas. Con su voz dulce me cantaba: "Flori, Florella, la vita e bella, vicino a te" y yo me reía y le decía que no la cante más, que me tenía podrida. Tenía cinco años y la felicidad para mi tenia todo que ver con las bananitas dolca que me compraba cuando íbamos a la verdulería. Es gracioso porque si pudiese cambiaría todas esas bananitas por escuchar esa canción otra vez... pero escucharla en serio, sin bufar y sin pensar que es lo más ridículo del mundo. Pero supongo que así funcionan las canciones que tienen valor... un día las odias y al otro día las recordas con nostalgia porque te llevan a un lugar al que nunca vas a volver, a una niñez que ya no existe.

Mi mamá no entiende, entonces, que yo me aferro a mi abuela Maria porque es lo único que me queda de ese pasado feliz en donde había tarantelas a granel y olores a comida rica; en donde todos hablaban con acento y se reían mostrando todos los dientes; en donde el clásico del Domingo era la Juventus vs Milan después de misa. Pienso que si se va mi abuela, se va todo eso, y con ella... también yo.

El titulo de este post, claro, tiene que ver con esta canción sumamente hermosa de Serrat que siempre pero siempre me hace llorar.

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posted by Florence at 12:01 AM | 14 comments
Wednesday, March 05, 2008

Al "chicoquemerompióelcorazón" en su cumpleaños. Por eso fuiste, pero perdiste.

El otro día estaba viendo "27 dresses" y tengo que decir que más allá de que la película me haya parecido regular, hubo una escena que me molestó. Es una escena que se repite en infinidades de comedias románticas y que me embola porque no la entiendo, porque me parece una salida fácil e inverosímil. Estoy hablando, por supuesto, de los besos en los que la protagonista- enamorada toda la vida de un flaco espectacular- finalmente logra besarlo y no siente nada.

La película venía así: al personaje de Catherine Heigl (Izzie de Grey's Anatomy, que nunca me cayó bien del todo y que con esta escena confirma mis sospechas de que es una actriz pésima) le encantan los casamientos. Fue "maid of honor" en 27 casamientos y no se aburre de los mismos temas remixados ni se cansa de la misma comida de plástico ni de los discursos empalagosos del papá de la novia. A ella le encantan los casamientos y fantasea con casarse con su jefe, George, todo el tiempo. El tema es que George se va a casar con su hermana, una diseñadora de ropa joven, hermosa y malcriada que no puede salir de la cama a la mañana sin la ayuda del personaje de Izzie. En el medio aparece un periodista que quiere escribir una historia sobre esta loser de los casamientos (always the bridesmaid, never the bride) pero, inevitablemente y como siempre pasa en estos casos, se enamora de Izzie y ella medio que se enamora de él también. Pero justo en ese momento el casamiento entre George y la hermana se cancela y ella tiene una oportunidad de oro.

¿Como resuelven este conflicto los escritores de Hollywood? De la peor manera. Hacen que Izzie no sienta nada. Esto NUNCA pasa en la vida real. O sea, nadie que yo conozca (y este es tal vez el problema, mi grupo de referencia no es muy amplio) decidió nunca el futuro de una relación basándose en que el beso no esta a la altura de las expectativas. Porque no es que el pobre de George tuvo mal aliento o le mordió el labio o le metió la lengua hasta el esternón. No, a Izzie simplemente no se le pararon los pelos de la nuca y eso parece decidirlo todo (no les digo como sigue porque si quieren perder dos horas de su vida mirando 27 dresses, ¿quién soy yo para privarlos?)

Mi punto es que este problema suele presentarsele a la mujer moderna todo el tiempo: entre dos chicos lindos, copados, con gustos parecidos, ¿con cual nos quedamos? ¿Que hacemos ante la llegada de un tipo con potencial cuando parece finalmente que se nos va a dar con ese que amamos en secreto por años? Es una pregunta honesta, un conflicto moderno que en las películas SIEMPRE resuelven de una manera muy débil. Si bien es cierto que en un primer beso se definen muchas cosas, ¿no será mucho?

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posted by Florence at 6:36 PM | 8 comments
Monday, March 03, 2008

Es sabido que me llevo bien con mis alumnos chiquitos. Nunca les dije por que pero supongo que tiene que ver con mi ego: me gusta pensar que les estoy enseñando algo que van a recordar siempre-como yo me acuerdo de las canciones que me cantaba Miss Catherine en Kintergarden- o que estoy plantando una semilla hiper chiquitita que después puede desencadenar en un gusto casi obsesivo por la literatura inglesa. También me gusta enseñarles por cosas enteramente suyas, que nada tienen que ver conmigo: me gusta escucharlos hablar de amor imitando a los adultos ("nena, pero ellos se dan besos denserio") y abrazarlos cuando lloran porque extrañan a sus mamás. Porque si hay verdades universales en el cosmos, una de esas es que nunca lloramos tan honestamente que cuando somos chicos y queremos a nuestras mamás. Ese es un llanto en serio no como las mariconadas que nos agarran de grandes y sobre las que escribo todo el tiempo en este blog.

No se si vieron a un chico llorar alguna vez- realmente lo vieron- pero es un grito silencioso, un llanto angustiante que hace doler los pulmones, una manera terrible pero honesta de hacerle saber al mundo que así no va, que así no nos gusta, que solo queremos un beso más. No tengo muy claro que pasa después pero nos ponemos duros y no lloramos y juzgamos y tenemos un blog y nos olvidamos de lo que eramos en primer grado- dulces y despreocupadas y felices a pesar de nuestros berrinches. Y acá viene mi pregunta rara: ¿Si la Florence de 6 años conociese a la Florence de 20, se caerían bien?

Hay un par de cosas que tengo claras: a la Florence de 6 no le gustaría saber que ya no me llevo bien con mis viejos o que deje de mirar Cablin porque ese canal ya no existe. Se sorprendería de mis meritos académicos pero no les daría mucha importancia: el problema más grande de la Florence de 6 años es tener rulos y una hermana y la verdad es que en ese frente no hubo muchos avances en los últimos 14 años. Ni va haberlos. Ever. Le dolería saber que sus abuelos murieron y querría saber, con lujo de detalles, con quien y como fue nuestro primer beso. Pero, on the whole, no estoy muy segura que lo que fui se sienta satisfecha con lo que soy. Entonces me pregunto, ¿ustedes se caerían bien a ustedes mismos si pudiesen verse hoy? Me pareció una pregunta copada para empezar esta semana, la primera del calendario escolar. Espero que la respuesta no los deprima. Mucho.

Más fotos como la de arriba, acá. Es de una colección que se llama "End Times" de Jill Greenberg. Excelente.

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posted by Florence at 6:47 PM | 17 comments