
Meteoro. Así me dicen ahora. ¿Quiénes? Por ahora sólo yo pero si lo repito estoy segura de que va a prender. No puede ser de otra manera ahora que probé que soy un as del volante. Ayer me subí a mi auto y me fui a trabajar manejando por avenidas varias de San Isidro al ritmo de Belle and Sebastian y, les juro porque no me llegue ningún secreto más a Por la boca muere, que ningún parcial ni ningún título nunca me hicieron tan feliz como 2 toneladas de acero arriba de 4 ruedas de caucho.
Quiero dejar algo en claro: ignoren todo lo que puedo haber dicho alguna vez sobre las personas que son fanáticos de autos. Ignorenme por completo porque estaba equivocada. La relación persona-maquina es una de las más primitivas pero también una de las más especiales que una persona puede tener en LA VIDA. Puede ser con su auto, puede ser con su pc, puede ser con su consolador, con su televisor, con su marcapasos...La realidad es que las máquinas nos aceptan cuando estamos con anteojos y joggings después de una semana de finales intensos, no nos juzgan cuando físicamente necesitamos su ayuda a lo Meg Ryan en When Harry Met Sally y definitivamente no andan con vueltas con el tema del compromiso- ahora cada vez que necesito amor, me abrazo a mi freezer y le susurró un "te amo"; veces, él me contesta y me dice "GGBBBRRR".
Mi relación con mi auto, como toda nueva relación, es fantástica: estamos atentos a las necesidades del otro, nos complementamos al llegar las bocacalles y, aunque la pasamos bien, procuramos cuidarnos usando el cinturón de seguridad. No me engaño: sé que amarlo significará, en un futuro próximo, tener que usar eutanasia. Son los riesgos de salir con autos tan viejos, I guess.
Escribir en "Por la boca muere" me dio ganas de escribir en That's All I'm Saying. Reconozcamoslo: home is where the heart is y te podes ir, podes renegar, podes inclusive construír otra casa, pero eventualmente volves- a veces, demasiado tarde, para ver solo las ruínas de algo que ayudaste a construír y que amaste. Basta de sensiblerías. Blog on.
Labels: confesiones, vicios


posted by Florence at 9:30 PM
Abrazo sonrisa y beso