
Hace un año cuando estaba hipersensible y todo me hacia una mina infeliz, lloré y rogué por un 2007 más tranquilo, que me trajera paz, que me serenara. Y debe haber algún balance cósmico en el universo porque el 2007 fue el año mas intrascendente de mi vida. No pasó nada que valga la pena mencionar- a excepción, tal vez, de Harry Potter, nuevos trabajos y algunos amigos nuevos- y la verdad es que lo único que deseo para el 2008 (si es que vale la pena desear algo, si es que alguien esta escuchando, si es que decirlo en voz alta alcanza algún fin) es que me traiga algo genial, algo fantástico, algo que me haga doblar los dedos de los pies del éxtasis, algo que me traiga arrugas en los ojos de tanto sonreír.
Y, claro, le deseo lo mismo a todos ustedes. Los aburriría con listas sobre todas las cosas que NO hay que hacer en fin de año o sobre lo guilty pleasure que es hacer New Years Resolutions pero estoy en un animo pesimista y seguramente me saldría mal y cero gracioso. Sin duda, en los primeros días del 2008 los empacharé de estas boludeces que escribo acá- si es que alguien esta esperando such a thing.
Alcemos las copas con la mano izquierda y mirándonos a los ojos brindemos por lo que brindamos todos los años, Pinky: un año mejor del que se fue.
Update post-festejo: Nada, che. Lo que quiero decir es que estuvo bastante chota mi noche de primero de enero. Me pelee MAL con el 80% de los integrantes de mi familia (mi abuela, por supuesto, se eleva entre la multitud que logra sacarme de quicio) y tuve que presenciar la cataratas de mensajes de texto que le mandó "elchico..." a su novia, con quien salí a insistencia de mis so-called friends. La frase: "Florence, compartimos la misma p***" fue algo que me quedará grabado para siempre. Ah, y la margarita que me pedí fue lo más deprimente que me pasó en la vida.
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posted by Florence at 8:12 PM









