
Este fin de semana la decimos que NO a: la holgazanería.
Como ya les conté acá, muchas veces me sorprendo a mi misma con actitudes de vieja. Tengo 20 años y lamentablemente demasiados Viernes me han encontrado con pocas ganas de rockear salidas que en otro momento me hubiesen copado bastante. Las excusas son variadas pero van desde el clásico "estoy cansada" pasando por el siempre adolescente "tengo paja" hasta el recurrente "me siento mal" (cuando en realidad me siento esplendida y lo único que podría hacerme sentir mejor es un par de pantuflas y un DVD).
Such is life. Sin embargo, desde el pedestal que es mi blog los invito a que no copien mi iniciativa. No hay nada más horrible que desperdiciar un fin de semana haciendo nada. La sensación de vacío que te agarra el Domingo a la noche es macabra. Casi que podés escuchar a tu consciencia suspirandote: "¿no era que ibas a jugar al tenis con Ceci este sábado?". Y odio decir esto, pero mi consciencia tiene la voz de mi abuela- acento italiano y chantaje emocional incluido- y casi siempre tiene razón.
Si bien respetamos muchisimo la actitud de aquellos que se recluyen del mundo el fin de semana no podemos dejar de mencionar que hay muchisimas más actividades que valen la pena experimentar aunque sea una vez en la vida: despertarse temprano para ir a navegar (esta es bien San Isidro), andar en bicicleta con el sol en la cara, ser la cabeza del trencito borracho de una boda, apretarse a un impresentable pasado de vodka, tomar el té con amigas en algún bar haciendo pedazos a las que no se presentaron, tomar sol mientras regamos las flores que se asoman en primavera y, por sobre todas las cosas, coger en algún lugar público.
These are the fine things in life, people. So, this weekend, remember: saber disfrutar el ocio es una cuestión de actitud.
Este post lo empecé a escribir el 29 de Agosto y lo termino hoy, 5 de Octubre a las 5.30 AM habiendo terminado de estudiar por hoy. Este post tiene relevancia este fin de semana en particular por una razón especial: tengo que encerrarme a estudiar como una infeliz mientras el resto del mundo puede ser feliz enjoying their leisure time. Yo AMO el ocio, ¿entienden? Tener cederle tiempo de mi ocio a cualquier cosa me produce nauseas y más todavía si tengo que aprender algo. Yo no tengo opción: TENGO que encerrarme. Pls, embriaguense por mi y levantense con resaca. Es lo menos que les deseo..
Labels: weekend edition


posted by Florence at 5:44 AM
Si es lo que uno tiene ganas de hacer, a por ello.
Ya vendrán ganas de salir, o no, quizás uno va cambiando los gustos, o tiene épocas.