Mi vieja nunca pero nunca va a aceptar esto que soy; esto que soy a ella no le cierra para nada. O sea, ella preferiria toda la vida que yo sea otra cosa- que no siguiese una carrera, que me encierre en una oficina, que largue mi guitarra, que sea mas flaca, que no tenga rulos, en fin... a ella le gustaria que yo sea una persona que no soy. Una mujer que sea más futura mamá que investigadora del Conicet, que se yo.
O sea, nada de lo que hago, nada de lo que hice en toda mi vida, le cerró a mi vieja. Y siempre pero siempre sentí que tenia que pelear por su amor; que no era algo que me venia dado. O sea, que esto que soy no alcanza para que ella me quiera. Que necesito otra cosa; necesito perseguir algo que a ella la ponga orgullosa para que me quiera. ¡Que realizacion! "Sos esto y te quiero," me decia mi mamá. Hasta aca nada nuevo. Solo que ella seguia, "pero si fueses esta otra cosa que no sos, te querria mas..."
True story. Mi mamá, desde siempre, quiso que yo sea algo que no soy. Y le puso ganas, eh. Aun cuando algun que otro logro la llenase de orgullo, no duraba mucho tiempo. Enseguida sabia decirme: "...bueno, pero a mi me importa mas que hagas esto otro para que seas una mejor persona".
Asumiendo que no soy una buena persona y que tus viejos te muestran el reflejo verdadero de lo que sos, entonces soy un mounstruo. Un mounstruo deforme, horrendo, malvado, caprichoso, egoista, que no tiene nada que ofrecerle a nadie.
Y, a riesgo de convertir That's All I'm Saying en un blog sensiblero, dire esto: hoy me recordó lo mucho que puedo sentir su desprecio, asi, todojuntoydegolpe... y me siento emocionalmente fisurada y tengo la cara roja e hinchada de tanto llorar.
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