
Cuando en 2006 empecé este blog tenía más pelo, estaba cursando el CBC, los sábados iba a aprender guitarra y estaba enamorada. Entre apuntes y apuntes, leía blogs con una voracidad que hoy me asombra: Bestiaria, Son Cosas Mias, Bien Ahí, Orsai... me hacía tiempo para aprender a leer bloggers nuevos todos los días. Rápidamente aprendí sobre feeds, sobre templates, sobre HTML, sobre moderación de comentarios. Hice muchos amigos también, de 2006 a esta parte. Y no lo van a creer pero algunas parejas nacieron a través de este blog; hubo gente que se conoció por primera vez a través de los comentarios de esta página de mierda.
El otro día estaba leyendo un libro de Alejandro Pischitelli- "La imprenta del siglo XXI"- y de cómo lo más importante para tener y mantener un weblog son las ganas de seguir escribiendo. Siento que por momentos las ganas de seguir garabateando sobre "elchicoquemerompióelcorazón" se me van por completo. Pero otros días viene Diego Gualda y, en el Diario Perfil no less, me pone en un top 10 de Blogs Femeninos Más Relevantes y me acuerdo de todas las cosas geniales que trajo That's All I'm Saying a mi vida y las ganas vuelven, y siento que quiero bloggear sobre cómo "elchico..." hoy es mi amigo y cómo, cuando nos ponemos borrachos, a veces hablamos de las cosas que más nos dolieron y que yo escribía para ustedes, que eran lo único que sentía realmente mío.
Me pongo muy maricona porque este blog es anónimo y no puedo compartir con nadie - nadie que me conozca realmente- que existe alguien que piensa que mi blog está bien escrito. Tal vez es que hoy también, como en 2006, hay cosas que sólo puedo compartir con ustedes.
Labels: blog, confesiones, the joys of being a woman


posted by Florence at 7:41 PM






